Frenar a tiempo….. O no

 

¿Cuantas veces cuando llegamos a nuestro destino, en coche, todo parece haber transcurrido con normalidad y de golpe se nos amarga el viaje en el último momento? Cansados o distraídos soltamos el embrague  en una de las últimas operaciones de la llegada antes de bajarnos del coche y hete aquí que teníamos una marcha puesta antes de apagar el motor. Un sacudón y nos estampamos contra una pared, o una señal de estacionamiento o vaya a saber que objeto que sufrirá nuestro despiste.

Un farol roto, un golpe en la chapa etc. pueden ser la desagradable consecuencia de ese pequeño pero lamentable episodio. ¡Si solo se les hubiera ocurrido topes de estacionamiento! Algo tan pequeño pero tan necesario en esta como en tantas otras historias de nuestra vida al volante.

Personalmente he podido vivir una experiencia de este tipo estacionando tranquilamente en el estacionamiento del supermercado. Me olvidé que mi coche tiene enganche para remolque y retrocedí sin tenerlo en cuenta hasta que  el ruido de la pared de atrás me contó la cruda realidad.